Hoy, 31 de diciembre, acaba el año 2014.

Ya nos toca despedirnos del 2014, un año sin duda lleno de emociones, momentos increíbles y también complicados para todos y todas. Un año de cambios, de algunos avances y de muchos retrocesos. Uno de ellos para los y las estudiantes de la universidad, quienes han visto como se ha dificultado el acceso a las enseñanzas superiores. 

El alto coste de las tasas universitarias ha hecho que muchos y muchas estudiantes hayan tenido que disminuir la cantidad de asignaturas matriculadas por año, eso en los mejores casos, ya que una gran cantidad de estudiantes han tenido que optar por abandonar la universidad para buscar empleo. Poder pagar hoy la matrícula de la universidad es ya un privilegio.

Eso también nos afecta a nosotros, a la participación estudiantil en las universidades, que se ha visto perjudicada ya que los y las representantes de estudiantes no han podido dedicar más tiempo a su labor por el miedo a suspender y tener que pagar una segunda matrícula, la cual, en algunos casos, duplica el precio de una asignatura.

Además los y las profesionales del deporte viven un momento delicado, en el que la incógnita sobre el futuro de la profesión se mantiene un año más.

A pesar de las iniciativas autonómicas de ordenar las profesiones del deporte, estas son heterogéneas, y estamos frente a un Gobierno del Estado que ni siquiera se abre al debate sobre deporte. Nos encontramos con que el Consejo Superior de Deporte no se acerca a los Colegios Profesionales del Deporte, mucho menos a los y las estudiantes, lo que da pie a que la política se aleje de los problemas reales del deporte y no vea más allá de los éxitos cosechados por deportistas profesionales.

Mientras, egresan de la universidad miles de estudiantes titulados/as en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, entendiendo que estos y estas son o serán los y las profesionales mejor preparados y preparadas para entender, estudiar y dirigir el deporte, sea al nivel que sea. A pesar de todo, parece ser que nadie quiere aprovechar esta gran riqueza.

No queremos dar una visión pesimista del futuro, solo tratamos de hacer un pequeño análisis de lo que un año más se repite.

Ahora llega un nuevo año, un año lleno de oportunidades, sin duda la oportunidad de hacerlo mejor que el año anterior, la oportunidad de dar la cara y hacer entender. Hacer entender que es necesario ordenar las profesiones del deporte, hacer entender que el deporte necesita un control por la importancia que este tiene sobre la salud y la calidad de vida de las personas. Hacer entender que estamos preparados y preparadas, que somos los y las mejores en lo que hacemos. Hacer entender que estudiantes, decanos y profesionales del deporte deben ir de la mano y en la misma dirección.

Solo nos queda desearos un año cargado de buenos momentos y en el que veáis vuestros sueños cumplirse, porque recordad que lo imposible solo tarda un poco más en llegar.